Se sabía que Pokémon pertenecía al Infierno, lugar que no debería haber abandonado, y que algunos enfermos mentales llegan a tomarse en serio los videojuegos, pero lo de la epilepsia como enfermedad del demonio creía que se había superado allá por la edad media. Ahora en serio, me causan una mezcla de gracia y repulsión todos estos minijesucristos que con implacable vena asesina en la frente despotrican en un altar a la usanza de los antiguos curas de Europa. Y más cuando, embriagados de las fuentes norteamericanas (que de religión poco, pero de márqueting saben un rato...), se atreven a meterse en asuntos científicos o tecnológicos como la medicina, el espectro electromagnético o el evolucionismo. Lo fantástico es que ahora los tenemos a todos en Youtube para mandarlos al Infierno en comunidad. Al tipo este también le parecen obra del Demonio las tortugas ninja , Xuxa , Disney y los simpson (es que Satán está hacendoso), del que dice que Matt Groeing se redimió. Quizá todavía no le ...