E l título de "Sin ir más lejos" se quedó corto hoy por la mañana cuando, entendiendo que acudía a un debate sobre energía nuclear, me vi en un circo en el que se me llamó "religionario de la ecología" y fui tratado como un sectario por defender, entre los improperios de los "tertulianos", nada más que los datos oficiales del ministerio de industria o los informes y estudios de universidades e instituciones oficiales. Con tranquilidad y aguantando la lluvia de idas (que no ideas) de cabeza dichas con el tono sentencial y rotundo que sólo la más absoluta ignorancia concede, me sorprendí explicando a cuatro personas adultas que el debate nuclear gira entorno a la gestión del modelo energético y no tiene que ver ni es comparable en términos de contaminación con las pilas que envenenan el agua ni con la quimioterapia (sic). Pudo haber fallos en la producción hasta el momento de sentarme en aquel sofá, contactando conmigo dos horas antes, cambiando los datos,...