H oy, en el Independiente , la columna de Trasobares habla sobre olimpismo y boina prieta. Que aproveche, que está bueno. Lo de disputarle a Barcelona la organización de los Juegos Olímpicos de invierno del 2022 nos ha de sumergir en otra faceta esperpéntica de la pugna con Cataluña. Por si no teníamos bastante con la lengua vernácula de la Franja oriental y con los bienes eclesiásticos sustraídos de allí por el obispado ilerdense, ahora nos vamos a enredar con el olimpismo. A ver quién puede más. Y a gastar con alegría la pasta del común, oigan, que debe sobrar. Aragón ya ha fundido un buen paquete de millones en sucesivas candidaturas que quedaron en nada. Suma y sigue. Además, si ahora están en el ajo los vecinos del Este intentando quitarnos el juguete, el asunto tiene que ver con el honor patrio. Casi nada. ¿Interesa tanto hacer una Olimpiada invernal? Según se mire. Hay países como Suiza que han decidido pasar del tema. Pero es que los suizos son muy suyos haciendo cuentas, mient...
Vencer sin peligro es ganar sin gloria - Séneca