T ras la lectura de la columna de opinión de don Fernando Jáuregui del lunes, " De manifestaciones que de nada sirven ", en la que calificaba a éstos de "tiempos de esfuerzos efímeros" y analizaba la convocatoria de una manifestación en Cataluña (no entraré al motivo, sólo la crítica del hecho), no he podido más que sonreír tras haber acudido esta semana anterior a tres de ellas por distintos motivos. He de darle sin embargo la razón en algo: Parte de los esfuerzos de estos tiempos sí son efímeros (en el sentido de pasajeros): aquellos que llaman al descreimiento y la inactividad desde la barrera, o que desde el cordón de seguridad acusan de vanos los esfuerzos de otro. Me recuerdan poderosamente a la imagen típicamente española de las vallas de las obras. El domingo estaba sujetando uno de esos cordones en Pamplona, escuchando críticas vacías de ánimo constructivo, vacías de ganas de luchar y defender lo que cada uno crea que debe defender. Me recordaban una cita d...
Vencer sin peligro es ganar sin gloria - Séneca