Me siento ante el blog con la intención, una vez más, de retomarlo. Es un blog añejo, de 2006, que gente a mi alrededor me aconseja enviar a la basura y comenzar algo radicalmente nuevo. Contiene, además de los visibles intentos por aportar un poco de mis ideas, pensamientos y proyectos, un archivo ingente de entradas no publicadas, en borrador, la mayoría de los últimos 5 años. Todos esos momentos en los que lo aprendido, reflexionado y digerido se topaba con la exigencia (autoimpuesta) tanto para conseguir un nivel de calidad que el tiempo disponible no permitía como por el escrutinio público al que estaba siendo sometido (la exposición pública es lo que tiene). Tampoco lo llamaría autocensura, porque no la tuve por ejemplo en las redes sociales que sí me permitían esa brevedad, pero sí un ejercicio de exagerada reflexión. Como se suele decir, no digas nada que no mejore tu silencio. Ayer comencé como alcalde de Loporzano, y el posible camino a seguir es que podría olvidar mi propia ...
Vencer sin peligro es ganar sin gloria - Séneca