El alquimista
Durante cuatro días y cuatro noches trató el alquimista sin descanso de obtener el más bello de los metales. En la mañana del quinto día salió al exterior y, lejos de sus utensilios y de sus artes, alzó los brazos hacia el cielo clamando contra los astros.
En realidad no fueron cuatro días y cuatro noches. Tampoco se trataba de un alquimista sino de mi madre, y lo que intentaba no era encontrar la piedra filosofal sino sacar unas tremendas manchas de desodorante de los sobacos de una camiseta verde. Pero la amargura se reflejaba igualmente en su rostro.
La entropía del universo siempre aumenta, y no existe la máquina del movimiento perpetuo, y semejantes manchas, ya duras y acartonadas, simplemente no pueden salir a la luz. Hay cosas que, sencillamente, no tienen vuelta atrás. Es entonces cuando sólo queda aceptar la derrota:
---Te compro una camiseta nueva ---me dijo--- si no lo cuentas en internet...
Pues andaba yo dándole a los apuntes de la carrera -por variar la posición- cuando, en una de estas me he dicho yo a mi mismo: "Hey, nos hacemos un blog?", y qué c#%o, ahí está. ¿Y por qué castigas así mis ojos y mente?, me preguntarás. Pues por... - Por cultura. Porque alguien tiene que acabar con esos dichosos parásitos cefalófagos. - Por amistad. Porque aunque pocas, haberlas haylas. - Por salud. Como terapia. De lo mío. - Por curiosidad. Para ir trasteando con el internete y eso. - Por solidaridad. Para dar un hogar a todas esas tonteridas que me encuentro a diario en la red. - Pa fardar. De moderno y metrotecnosexual. - Por lo tarde que es y que no tengo ni sueño ni ganas de estudiar Estadística. Así pués, ¿de qué trata el blog?... pues de todo lo anterior: culturilla, recopilatorios del youtube, actualidad, universidad, etc, etc. Según va viniendo, ad libitum que le llaman. Empezaremos de bonito, bien, con estilo, con elegancia... a ver en qué degenera esto. [Q potito.....
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