El alquimista
Durante cuatro días y cuatro noches trató el alquimista sin descanso de obtener el más bello de los metales. En la mañana del quinto día salió al exterior y, lejos de sus utensilios y de sus artes, alzó los brazos hacia el cielo clamando contra los astros.
En realidad no fueron cuatro días y cuatro noches. Tampoco se trataba de un alquimista sino de mi madre, y lo que intentaba no era encontrar la piedra filosofal sino sacar unas tremendas manchas de desodorante de los sobacos de una camiseta verde. Pero la amargura se reflejaba igualmente en su rostro.
La entropía del universo siempre aumenta, y no existe la máquina del movimiento perpetuo, y semejantes manchas, ya duras y acartonadas, simplemente no pueden salir a la luz. Hay cosas que, sencillamente, no tienen vuelta atrás. Es entonces cuando sólo queda aceptar la derrota:
---Te compro una camiseta nueva ---me dijo--- si no lo cuentas en internet...
Aunque la vorágine semanal deja muchas veces poco espacio para registrar todo lo que se hace, me pongo como objetivo para este año subir un listado de la actividad más visible, también como ayuda a conseguir dar vida al blog, en su continua reinvención. Libertad en la red, modelo energético, Sáhara, agua, cambio climático,… esta semana ha venido cargada de momentos como el de la defensa en pleno de un Acuerdo Social por el agua frente a un Pacto Nacional agotado basado en más presas y trasvases. Junto con el gran trabajo en materia de sequía de Pedro Arrojo ha supuesto un avance como preludio a la convocatoria este fin de semana del encuentro de los movimientos sociales. También, varias jornadas centradas en las # FakeNews e n red.es, con la mirada puesta en evitar una Ley Mordaza 2.0 con la excusa de las conspiraciones, o sobre el respeto a los DDHH en el Sáhara, o el impacto del Cambio Climático en la industria alimentaria. No han faltado las reuniones con cole...
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