El Grand Canyon Resort Corp. (el brazo financiero de la tribu Hualapai, según el periódico LA Times ) inauguró hace poco las obras del Grand Canyon Skywalk, una enorme obra civil de 40 millones de dólares de acero y cristal que pretende atraer el turismo a la reserva. Básicamente se trata de una plataforma suspendida sobre el Gran Cañón en una especie de sátira piratesca, pero sin tiburón y con tablón de cristal (dos circunferencias de acero y cristal entre ellas). Seguramente está pensada para atraer al hombre blanco y sacarle el dinero aprovechando que ha cruzado todo el desierto y no le quedará mucha gasolina. Hay que reconocerle el mérito, los americanos suelen picar con esas cosas. Via | Gizmodo
Vencer sin peligro es ganar sin gloria - Séneca