Como cada año desde hace un par, por fin lo volvemos a dejar atrás. Y por lo visto están criando a unos críos con una moda que puede que ellos ya tomen por tradición, algo con lo que no estoy muy a favor. No por motivos religiosos, como los que argumentan en ultramar, donde los puritanos cuelgan vídeos en youtube en defensa del cristianismo y contra 'el cumpleaños de Satán' (1, 2, 3), sino por identidad, ¿tan pésimas crée la gente que son nuestras tradiciones que hay que sustituirlas por las americanas (que ni siquiera son autóctonas)?. Por eso no celebro Halloween, ni el año nuevo chino ni nada que no sienta como propio pese a ser fiesta. Una reflexión que algunos padres vanalizaron ayer.Luego que se quejen de que el sentimiento de 'fiesta por fiesta' de los jóvenes, el desinterés por el mundo en que viven o su problema de falta de identidad es culpa de la sociedad y las drogas. Calabazas.
Porque, qué demonios, para los que tenemos una edad la calabaza sonriente seguirá representando a la inmortal Ruperta, año tras año mientras capea a mascotas como Boom y Crack (?), Botilde o El Chollo. Casi un símbolo, no una moda extranjera vanal, incongruente con su origen y cargada de consumismo azucarado.
Felicidades a los huérfanos de santoral, que para eso es Todos los Santos.
Comentarios
Un saludo,
Publicar un comentario