Ir al contenido principal

La vida es sueño

Matrix va quedando un poco más cerca.
Las redes sociales virtuales son uno de los mayores logros del estallido de las telecomunicaciones. En las más complicadas, adoptar un rol y un nuevo nombre para vivir la vida que uno desearía tenía que acabar, en cuanto la tecnología lo permitiera, en un universo 3D para comunidades de usuarios que permitiese vivir una vida virtual. SecondLive (seguida de There, Multiverse o Active Worlds entre otras) es por el momento una de las más avanzadas y al contrario que World of Warcraft o los Sims (visualmente no se aleja mucho) no es un juego ya que carece de un objetivo predefinido por sus creadores.

Personalmente lo he probado y le he encontrado sus luces y sombras. Me parece gráficamente lento, consume muchos recursos y pide una tarjeta gráfica demasiado potente (que no tengo). Quizás unos años más para hacerlo gráficamente fluido. Lo peor, que está ligado a una empresa. Su mayor fuerte, la relativa libertad. Al contrario que sus predecesores, Linden Labs ha permitido que los usuarios puedan crear su propia realidad. Con los conocimientos necesarios – o muchas visitas a google – cualquiera es capaz de programar el objeto que desee. Y es así, con el esfuerzo e ingenio de sus usuarios, como se ha construido. Según sus usuarios, “SecondLife es lo que tú quieras que sea”.

Además, su utilidad no se reduce a la realización personal. Un completo sistema financiero basado en una moneda propia – el dólar linden – y la compraventa de objetos y bienes inmobiliarios permitió hace unos meses a Anshe Chung convertirse en la primera millonaria en ambas vidas dado que el capital puede ser subastado y canjeado por dinero real.
Tanto es así que empresas como El País o La SER han creado su imagen especular visto que ya lo han probado más de dos millones de personas.
Hace décadas que los teóricos de la tecnología sueñan con metaversos que acarician la utopía para complementar una realidad en ocasiones cruel. Una realidad donde el único límite es la propia imaginación y las personas forman comunidades intelectuales al margen de sus circunstancias. Primero fueron las listas de correo, los foros, los chats y la mensajería instantánea... a cada paso aumentando la complejidad y las posibilidades, aumentando la libertad.
SecondLife no es una revolución como intenta plantear su márketing, sino simplemente un 'es posible', un paso más allá en la dirección adecuada pero con los mismos fallos que los usuarios y las herramentas con que lo crearon.

Lo único cierto es que no pasa desapercibido, creando comentarios de interés o repulsa a lo largo de la blogosfera, y mientras siga siendo así, mientras no caiga en el olvido seguirá estando vivo y creciendo.

Más sobre SecondLife
Los editores del diario alemán Bild crean Ava Star, una revista electrónica sobre las noticias del mundo virtual.
La SER emite en SL
Links y fuentes
¿Una nueva economía?
Estudio sobre SL. El estudio en pdf
Secondlife España
Miotravida

La vida es sueño
- de Calderón de la Barca.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Amigo antidisturbios

Cuando los guardias civiles se han retirado, Mariví, una compañera, se me ha acercado llorando. No lloraba por rabia contenida, ni por la tensión, sino de tristeza: le parecía tristísimo que un ser humano fuera capaz de ordenar violencia contra un grupo pacífico. Y que otro le obedeciera. Mientras íbamos hacia Artieda tras vuestra carga, Carmen me ha hablado de un cura llamado Xirinacs que defendía la no-violencia y le escribía cartas al policía que le agredía en una u otra manifestación. Un tipo comprometido. Vía noblezabaturra.org Ahora, mientras escribo, me acuerdo del ser humano al que han logrado negar su capacidad de cuestionamiento, al fin y al cabo su libertad, la misma esencia de su humanidad, para confiar a ciegas en la cadena de mando. Alguien capaz de dejar que le amputen la responsabilidad de sus actos, su identidad, una persona minusválida en términos morales. Y no soy capaz de sentir otra cosa que mucha tristeza. Desearía decirle que comprendo su dolor, ...

¿Por qué NO me defino como 'de izquierdas'?

Nota: esto es una respuesta al también oscense Dav!d por su artículo " ¿Por qué me "defino" de izquierdas? " con cariño y buen humor. C reo que no puedo ser tan breve como él, pero comparto lo de " porque me siento mucho más agusto y en paz conmigo mismo y con mi entorno y vivo un sentimiento más cercano a la felicidad ayudando al de al lado cuando se cae que pisoteándolo para tener más que él ", de hecho creo que salvo los malos de película, todo aquel que "se defina" y no viva en conflicto podría decir lo mismo. Mis tres razones preferidas, entre varias, son: Que la vida y el pensamiento son mucho más ricos o complejos como para merecer ser aplastados en una sola dimensión (derecha-izquierda) y me agobia una camisa tan estrecha. Que estas definiciones (d-i) vienen cargadas de una visión romántica y simple: la defensa de la libertad, del pueblo frente al tirano, de la justicia social... por ambos lados. Que el marco sobre el que descansan izquie...

La especulación del chocolate

L a imagen a la derecha es cruda realidad especulada. No se trata de lo que gané a la lotería, sino que es (como ya lo es del deseo del dinero las monedas para los niños) el vivo símbolo de la especulación: 38 euros de chocolate que en una semana escasa han visto evaporarse su valor, pasando de superar los 3€ a venderse en packs de 2x1 de chocolates y mandangas varias a euro el kilo. Sé que el hecho en sí puede sonar vano, pero la metáfora/sátira es sin duda deliciosa. ¿No es estafar descaradamente que de un día para otro aparezcan rebajas del 70% en todas las tiendas?, ¿pero no se hacía bien común al estimular la economía y el consumo?, volvemos al caso de lógica y contra lógica-económica y como con todo, a demonizar a los brokers de Wall Street por su especulación con la misma pasta de cacao que ha hecho esas monedas que se especularon en el súper de la esquina de Juan XXIII en Huesca, sin darnos cuenta que es absolutamente inútil e hipócrita si en nuestro entorno no creamos una a...