Ir al contenido principal

Fukushima, la lección nunca aprendida

El gran fallo del desastre nuclear de Fukushima no ocurrió en el diseño de la central, ni aparece en el informe de causas y recomendaciones posterior. Tampoco es inherente sólo a la energía nuclear, aunque sea el caso más evidente por sus efectos y en días como hoy recordemos a sus víctimas inmediatas en aniversarios, pero hay otros. El gran fallo se trata de un error de concepto, del concepto de progreso, en el que el único pedal disponible es el de aceleración por la vía técnica en lugar de frenar aplicando el principio de precaución y la sensatez.

Decía que hay otros, como que en lugar de optar a una cultura de paz desarrollamos misiles intercontinentales; o en lugar de ciudades más humanas y cercanas, desarrollamos transportes más rápidos y cinturones de circulación; que en vez de una vida más saludable, cada vez necesitamos más medicinas para afrontar las enfermedades y alergias que provocamos... Ante un problema, pensamos antes en desarrollar una herramienta que lo sofoque sin darnos cuenta de que son nuestras acciones las que lo generan. Por ese camino, no importa cuando, la lógica dicta acabar encontrando un problema que, por falta de tiempo o por la propia falibilidad humana, no podamos resolver y cuyas consecuencias sean demasiado grandes para evitarlas. Puede ser el cambio climático, una nueva enfermedad, quizás otro desastre nuclear, hagan sus apuestas. Lo que es seguro es que no dejaremos de añadir fechas a un calendario ya sobrecargado que nos recuerde que la causa es una lección nunca aprendida.

Hoy, mis recuerdos para las víctimas de Fukushima. Hagamos que sean las últimas.
- Jorge Luis Bail, miembro de EQUO

Publicada en Diario del AltoAragón: Fukushima, la lección nunca aprendida
Publicada en La Vanguardia: Aprender de Fukushima

Comentarios

Entradas populares de este blog

Amigo antidisturbios

Cuando los guardias civiles se han retirado, Mariví, una compañera, se me ha acercado llorando. No lloraba por rabia contenida, ni por la tensión, sino de tristeza: le parecía tristísimo que un ser humano fuera capaz de ordenar violencia contra un grupo pacífico. Y que otro le obedeciera. Mientras íbamos hacia Artieda tras vuestra carga, Carmen me ha hablado de un cura llamado Xirinacs que defendía la no-violencia y le escribía cartas al policía que le agredía en una u otra manifestación. Un tipo comprometido. Vía noblezabaturra.org Ahora, mientras escribo, me acuerdo del ser humano al que han logrado negar su capacidad de cuestionamiento, al fin y al cabo su libertad, la misma esencia de su humanidad, para confiar a ciegas en la cadena de mando. Alguien capaz de dejar que le amputen la responsabilidad de sus actos, su identidad, una persona minusválida en términos morales. Y no soy capaz de sentir otra cosa que mucha tristeza. Desearía decirle que comprendo su dolor, ...

¿Por qué NO me defino como 'de izquierdas'?

Nota: esto es una respuesta al también oscense Dav!d por su artículo " ¿Por qué me "defino" de izquierdas? " con cariño y buen humor. C reo que no puedo ser tan breve como él, pero comparto lo de " porque me siento mucho más agusto y en paz conmigo mismo y con mi entorno y vivo un sentimiento más cercano a la felicidad ayudando al de al lado cuando se cae que pisoteándolo para tener más que él ", de hecho creo que salvo los malos de película, todo aquel que "se defina" y no viva en conflicto podría decir lo mismo. Mis tres razones preferidas, entre varias, son: Que la vida y el pensamiento son mucho más ricos o complejos como para merecer ser aplastados en una sola dimensión (derecha-izquierda) y me agobia una camisa tan estrecha. Que estas definiciones (d-i) vienen cargadas de una visión romántica y simple: la defensa de la libertad, del pueblo frente al tirano, de la justicia social... por ambos lados. Que el marco sobre el que descansan izquie...

La especulación del chocolate

L a imagen a la derecha es cruda realidad especulada. No se trata de lo que gané a la lotería, sino que es (como ya lo es del deseo del dinero las monedas para los niños) el vivo símbolo de la especulación: 38 euros de chocolate que en una semana escasa han visto evaporarse su valor, pasando de superar los 3€ a venderse en packs de 2x1 de chocolates y mandangas varias a euro el kilo. Sé que el hecho en sí puede sonar vano, pero la metáfora/sátira es sin duda deliciosa. ¿No es estafar descaradamente que de un día para otro aparezcan rebajas del 70% en todas las tiendas?, ¿pero no se hacía bien común al estimular la economía y el consumo?, volvemos al caso de lógica y contra lógica-económica y como con todo, a demonizar a los brokers de Wall Street por su especulación con la misma pasta de cacao que ha hecho esas monedas que se especularon en el súper de la esquina de Juan XXIII en Huesca, sin darnos cuenta que es absolutamente inútil e hipócrita si en nuestro entorno no creamos una a...